Empatía denuncia los encierros infantiles

Toledo, 24 de agosto de 2026. Hemos presentado hoy escritos ante la Alcaldía de Santa Cruz de la Zarza (Toledo), la Delegación Provincial de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Toledo y la Fiscalía Provincial de Toledo (Sección de Menores), denunciando la ilegalidad del «Encierro infantil» y el «Concurso infantil de recortes con carretones» que el Ayuntamiento tiene programados para el próximo jueves 27 de agosto, dentro de sus Fiestas Patronales, y solicitando su suspensión cautelar.
Una irregularidad legal por cualquiera de las dos vías. Según hemos explicado, la actividad es ilegal con independencia de cómo se pretenda justificar. Si se trata, como indica su propio nombre, de un festejo taurino popular, el Decreto 38/2013 de Castilla-La Mancha fija en 16 años la edad mínima de participación, sin excepción para eventos «infantiles» — y el propio Ayuntamiento demuestra que conoce y aplica esa edad mínima, porque exige 16 años para el «Gran Prix» que el mismo ayuntamiento ha organizado. Si, por el contrario, se pretende evitar esa norma alegando que se usan bueyes mansos y no reses de lidia, la actividad pasa a estar sujeta a la normativa de sanidad y bienestar animal sobre traslado y concentración de reses en la vía pública — la misma que, en diciembre de 2025, llevó a la Junta de Andalucía a sancionar al Ayuntamiento de Castellar (Jaén) por una «bueyada infantil» idéntica a esta, organizada también por el propio consistorio.
Los derechos de la infancia, en el centro. Recordamos que el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas ya instó formalmente a España, en 2018, a prohibir la participación y la asistencia de menores de 18 años a espectáculos taurinos, precisamente para evitar su exposición a riesgos físicos y psicológicos. La Ley Orgánica de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia (LOPIVI) obliga a las administraciones a anteponer el interés superior del menor sobre cualquier otra consideración, incluida la tradición festiva.
Según declaraciones de Silvia Barquero: “Todo apunta a una estrategia del lobby taurino para captar a la infancia y normalizar el maltrato animal. A eso no se le puede llamar tradición. Es adoctrinamiento temprano y fomento de la violencia hacia los animales.”
Además, una iniciativa vecinal ha conseguido recabar casi 1.500 firmas pidiendo que no se celebre el evento.
Por todo ello, solicitamos la suspensión cautelar de ambas actividades hasta que se acredite su plena legalidad, que la Junta de Castilla-La Mancha verifique, con carácter urgente, si existe autorización taurina o comunicación sanitaria previa para el evento y que la Fiscalía de Menores valore las actuaciones de protección de la infancia que correspondan.



